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El 'secuestro express' es una nueva modalidad de detención ilegal llevada a cabo por bandas de sicarios al servicio de redes mafiosas, en la que la víctima permanece tan sólo unas horas en manos de sus captores. Generalmente los secuestros son ejecutados por pequeños grupos de delincuentes, compuestos por dos o tres individuos, que retienen al cautivo por un lapso de tiempo no superior a 48 horas. Esto es debido a que carecen de una infraestructura capaz de realizar un secuestro típico.
Lo más alarmante del secuestro express, es el perfil de la victima potencial, ya no es exclusivamente una persona adinerada, entre sus objetivos también esta la clase media.
Los secuestros express están convirtiéndose desde hace un tiempo en una de las modalidades delictivas preferidas por las bandas organizadas, debido a que no es necesaria una gran infraestructura para llevarlos a cabo. Esta técnica, nacida en Latinoamérica, les permite actuar en grupos reducidos y casi siempre logran obtener un botín considerable.
Aunque existe un mínimo de premeditación, los delincuentes eligen a sus víctimas casi al azar. Cualquier indicio de poder adquisitivo, como un automóvil de gama alta, lucir joyas o teléfonos móviles de última generación, puede convertirse en un fatídico indicio para ser escogido como posible secuestrado.
Quienes cometen este tipo de ataques, suelen ser grupos de dos o tres personas, generalmente movilizadas en algún vehículo y que no pretenden mucho más que hacerse con una suma no tan elevada como la que podrían obtener por medio de un secuestro típico de mayor magnitud. En la rapidez de la acción reside la popularidad de la práctica dentro del ámbito delictivo.
El modus operandi de los raptores es muy sencillo, primero abordan a la víctima en plena calle o en su negocio, la transportan en su automóvil o en el de la victima, la obligan a extraer dinero de un cajero automático, retienen sus pertenencias, los amedrentan mediante golpes y amenazas, les sustraen su documentación personal y rápidamente se ponen en contacto con la familia a la que exige el pago de un rescate en pocas horas, o como máximo en un par de días.
Siempre dejando constancia que es importante que no debe haber intervención policial para salvaguardar la integridad de la persona secuestrada. Al no disponer de una infraestructura que les permite retener a la victima durante periodos superiores a 48 horas, suelen pedir cantidades de dinero pequeñas.
Esta práctica tuvo sus orígenes en Latinoamérica, sobre todoen países como Colombia, Venezuela, México o Argentina.Bandas de delincuentes, muchas veces sicarios, empezaronutilizando un modus operandi similar, el Rapto con Robo. Estaultima practica a diferencia del Secuestro Express carece denegociación, únicamente se limitan a retener a su victimaunas pocas horas, induciéndola bajo amenazas a extraerdinero de los cajeros bancarios. También le roban el vehículo ylos objetos de valor y luego la dejan abandonada encualquier sitio.
Sin duda alguna, una de las cuestiones que más ha incidido para que esta modalidad delictiva cobrara fuerza es la proliferación masiva de las tarjetas de crédito. Al no poder robar efectivo al instante, los delincuentes optaron por retener a las víctimas algunas horas, hasta convencerlas para que sacaran el dinero directamente de los cajeros automáticos para lograr la inmediata liberación.
En Latinoamérica, los delincuentes que suelen ejecutar este tipo de hechos no superan los 25 años y cuentan con antecedentes penales, suelen ser delincuentes habituales, que en algunos casos conocen previamente a la víctima u obtuvieron información de ella a través de conocidos, vecinos o mediante investigación previa.
Esta modalidad no deja de ser sorprendente, ya que cualquiera puede ser una victima potencial, no hace falta ser millonario ni mucho menos, para ser señalado como un posible objetivo de estos delincuentes. Aun así no hay que olvidar que a estos delincuentes no es hacer daño lo que más le interesa, sino obtener lo que requieren en poco tiempo. |
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