A la hora de enseñar a nuestros hijos de como estar prevenidos frente a un desconocido, lo primero que debemos hacer es... dejar en claro que es un DESCONOCIDO.
Las personas que roban niños o abusan de ellos saben como ganarse su confianza. Tal vez le sorprenda descubrir que su hijo considera su “amigo” a algún adulto a quien usted no conoce. Sea observador y sepa escuchar, no todas las personas que son amables con los niños lo hacen con mala intención pero es mejor que usted conozca a quienes se acercan a ellos.
Muchos padres aconsejan a sus hijos a no hablar con, acompañar a, o recibir regalos de... personas desconocidas. Este, de por sí, es un consejo muy valioso. No obstante, los niños suelen tener un concepto muy distinto al nuestro de lo que es "un desconocido".
Por lo general para el niño, un extraño o desconocido es una persona a la que nunca han visto. Sin embargo, sucede muchas veces que un secuestrador, por ejemplo, es un individuo con quien la víctima posiblemente estará levemente familiarizada, algún sujeto que lleva varias semanas rondando por el parque de recreo, o que lleva un tiempo haciendo la misma ruta que el niño para ir a la escuela. Quizás el niño haya visto a esa persona en varias ocasiones y por lo tanto no la considere un extraño, aunque para uno sea evidente que lo es.
Es menester, pues, clarificar y ampliar la definición de "extraño" y explicar a nuestros hijos que la palabra incluye a toda persona que no les haya sido presentada por alguien que ellos conozcan bien como por ejemplo sus propios padres, uno de los maestros, o un amigo o pariente de confianza.
¿Saben nuestros hijos qué es un extraño o un desconocido?
La realidad es que muchos niños no lo saben. Muchos creen que se trata de personas que son abiertamente amenazantes o malvadas. La cuestión, es que los malos no siempre tienen la apariencia de serlo. Incontables hechos policiales han confirmado lo siguiente: Las víctimas siempre dicen lo mismo de sus victimarios "es que era alguien tan agradable..."
No olvidemos entonces, que la mayoría de raptores y abusadores de menores cuentan con que los niños dan por hecho que la gente agradable y de "buen aspecto", no les hará daño. Por lo tanto, hay que enseñarles que un desconocido es cualquiera que no conozcan . Y que a pesar de la apariencia acogedora de un desconocido, de la simpatía que tenga y de lo que les diga, ellos no deben hablarle ni acercarse a él, a menos que estén acompañados de sus padres y éstos les den permiso.
Una vez que su hijo entienda esto, estará en condiciones de comprender como debe cuidarse.
Sus niños deben saber que si los aborda un desconocido cuando están solos, lo que deben hacer es:
- No hablar con él.
- No aceptarle golosinas o dinero.
- No permitirle que los toquen.
- No aceptar que los lleve en su auto.
- No acercarse a alguien que les habla desde adentro de un automóvil.
- Informar a los papás o maestros si alguien intenta acercárseles o si sienten que los está observando.
- Gritar si se sienten amenazados o si alguien los toma por la fuerza.
Si son más grandes y van solos al colegio o a jugar a la plaza:
- Ir siempre con uno o más amiguitos que papá y mamá conozcan.
- Ir y volver siempre por el mismo camino, que habrán acordado previamente.
- Nunca cambiar la rutina sin avisar a los padres.
- Enséñeles a hablar por teléfono para pedir ayuda. Deben conocer su número telefónico, la dirección de su casa, su nombre completo y el de sus padres.
Si cree que sus hijos son muy pequeños para memorizar esta información, entonces piense que TAMBIÉN SON MUY PEQUEÑOS PARA SALIR SOLOS.
Recomendaciones para los padres:
- Además de saber que debe hacer un niño para estar protegido, hablemos de que puede hacer un padre para que su hijo no le sea arrebatado o se extravíe:
- Cuando salga con sus niños a lugares públicos concurridos, no permita que se pierdan de vista.
- No deje a sus hijos solos en los patios de juego que ofrecen ciertos lugares de comida rápida. Si el establecimiento no tiene personal especialmente dedicado al cuidado de los niños, no solicite a cualquier adulto que los mire mientras usted compra.
- No los deje esperando solos en el auto, aunque crea que volverá en segundos. Si deja el auto abierto y las llaves puestas, pueden robar su auto y sin intención llevar a los niños. Si los deja encerrados, tal vez sufran por el frío o calor excesivos y nadie pueda ayudarlos. Siempre es mejor que estén con un adulto responsable.
- Enséñeles que si en algún momento están solos y se sienten amenazados, recurran a un policía. Nunca los amenace con llamar a un policía si se portan mal, pues si le temen no recurrirán a él por ayuda.
- En lo posible no ponga el nombre de su hijito en su ropa, en un lugar visible, pues los mas pequeños se sentirán inclinados a acompañar a alguien que los llama por su nombre. En caso que deba usarlo, como parte del uniforme por ejemplo, establezca con ellos alguna clave que solo conozcan las personas de la familia para identificarlas.
- Informe a los docentes de su escuela o a los dueños de casa (si está con un amigo), quienes son las personas autorizadas a buscar al niño en caso que los padres no puedan hacerlo. Con frecuencia, el que trata de robar a un niño afirma venir de parte de los padres.
- Tanto los maestros del niño como las personas que lo cuidan, deben tener un teléfono donde ubicar a los padres ante cualquier duda.
- Nunca deje de vigilar a sus hijos en la escuela, controle sus salidas y horarios, cuando lleva a los niños a la escuela, no los deje alejados de ella por comodidad o por estar apurado.
- Tenga cuidado cuando van a los video juegos, cines o lugares de mucha concurrencia, como tiendas, baños públicos; que siempre los acompañe alguien responsable.
- Enséñeles a no recibir regalos de extraños, por mas simpático que sea el que los ofrece, ni caramelos ni fichas para juegos, ni nada. Si tiene alguna duda, vigile sus llamadas telefónicas. Si los deja solos, que no atiendan el teléfono ni el timbre. Que siempre le pidan permiso y, si se los da, impóngales un horario estricto.
Por último, enséñele a sus hijos (y aprenda usted, de paso) a tomar las medidas de seguridad como algo natural . No confunda paranoia con precaución: no es necesario aislarse o volverse temeroso para estar prevenido.